Blind_Faith

La extraña historia de la polémica portada de Blind Faith

Hace cincuenta años se formaba en Londres un supergrupo formado a partir de las cenizas de otras bandas. Su vida discográfica fue efímera pero su legado todavía perdura. Steve Winwood acababa de dejar Traffic. Y Eric Clapton a su vez había resuelto Cream, según se dijo entonces por una mala critica en Rolling Stone.

Según cuenta Clapton en su autobiografía, fue Winwood quien sugirió la incorporación de Ginger Baker (fallecido el pasado octubre). Clapton no estaba muy convencido de volver con su antiguo batería pues suponía reeditar los problemas que habían llevado a la disolución de Cream. El último en llegar fue o Rick Grech, quien no dudó en abandonar Family en mitad de una gira.

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Un historia de fe ciega, esperanza y caridad

Blind Faith entró a grabar el mismo verano de 1969. Cuando hubo que tomar una decisión sobre la portada Clapton echo mano de un viejo amigo. El fotógrafo Bob Seideman se había hecho un hueco en la escena de San Francisco trabajando con Janis Joplin y The Grateful Dead. Pero demasiado tiempo coqueteando con las drogas le habían obligado a vender todas sus cámaras. Fue en ese momento cuando decidió coger un avión a Londres. Allí Clapton le ofreció un trabajo que restauraría su prestigio.

Hacia poco que el hombre había pisado la luna, por lo que la idea de usar una nave espacial parecía bastante obvia. Pero, ¿por qué una chica? Según Seideman, la chica simbolizaba la inocencia, la fruta del árbol de la vida que sostiene la fruta del conocimiento, representada por la nave.

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Un día Seideman estaba viajando en el metro y vio a una chica a la que le pidió aparecer en la portada del próximo disco de Eric Clapton. La chica preguntó si tenía que quitarse la ropa. Seideman cuenta que la chica era un poco tímida y que finalmente fue su hermana Mariora quien accedió a desnudarse.

A la compañía estadounidense no le hacía mucha gracia lanzar un disco con una chica adolescente desnuda en la portada. Además, la pieza en cuestión creaba muchas interrogantes, ¿era un símbolo fálico?. Se preparó una portada alternativa que mostraba una entrada de un concierto. Pero Clapton fue tajante, sin portada no hay disco. Aunque finalmente, la versión americana mostraba una foto bastante anodina de la banda.

Portada Americana

Una carrera demasiado corta

A pesar de que la calidad del supergrupo era innegable, su trayectoria no llegó al siguiente año. En la gira de presentación del disco por Estados Unidos, Clapton parecía sentirse más cómodo tocando con los teloneros, Delaney and Bonnie. De hecho acabaría grabando con miembros de esta banda el disco Layla and other assorted love songs. Winwood por su parte retornó a Traffic. Tuvieron que pasar varios años para que ambos músicos se reunieran en el Royal Albert Hall londinense para recordar aquel efímero grupo.

Documentación: 100 Album Covers

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